Purasangres: la nobleza del caballo de carreras se cría en Newmarket

 In Pellet para cama de caballos y animales domésticos

JOSÉ MACHADO. Gentelman / EL CONFIDENCIAL. 30/05/2019

Un purasangre no es un caballo cualquiera. Hay que verlos muy de cerca, olerlos, tocarlos para sentir el poder que detentan sobre el suelo que pisan. Su porte es regio, orgulloso, un dibujo de trazo perfecto; sus músculos, desarrollados hasta el límite, como los de un velocista en los tacos de salida; su oscura mirada es vivaz y confiada; su pelo, cortísimo y limpio, refulge incluso a la luz del día más encapotado; su respiración, como un motor al ralentí, a punto de estallar, te deja sin aire ni palabras. Pero para que todo esto suceda han de pasar otras muchas cosas que no son ni fáciles ni gratis:tiempo, espacio, dinero. Y todas en cantidades generosas, además. 

Cuentan los entendidos que ya en el siglo XVI se celebraban carreras en Warren Hill, una suave colina del condado de Suffolk; y es cierto que en el XVII, bajo el reinado de Carlos II, la cría de caballos florece en los 40.000 acres sobre los que se levanta hoy Newmarket. P

Pero lo que le da carta de titularidad definitiva a la cría del purasangre, ya en el XVIII, es la creación del Stud Book, el Nuevo Testamento del mundo del purasangre inglés que recoge las filiaciones de aquellos caballos –descendientes directos de la Santísima Trinidad de la raza purasangre, formada por Darley, Byreley y Lord Godolphin– que han demostrado su excelencia a lo largo de los últimos 300 años. 

Recommended Posts

Dejar un comentario

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar